Una de las grandes metas que se han planteado para el bicentenario, es la obtención del calificativo de país desarrollado. En efecto, Chile pretende salir de la esfera de países subdesarrollados, para insertarse en la orbita del primer mundo.
Nuestro país, ha sido catalogado como un ejemplo en Latinoamérica, mientras que países como Bolivia, Argentina, Perú, bordean de forma peligrosa el abismo de la ingobernabilidad, Chile es sinónimo de solvencia económica, de certidumbre en la estabilidad de los gobernantes, de probidad en todas sus áreas, etc.
Pero nadie ha sido capaz de explicar que es ser un país desarrollado. Para Eleodoro Matte, el desarrollo se produce cuando en los países existe un real respeto por las personas en los diversos niveles de vida, en esta misma línea el PNUD (Programa de las naciones Unidas para el desarrollo) en el llamado Índice de Desarrollo Humano, explica que el desarrollo requiere que en cada país, exista una equitativa redistribución del ingreso, una acceso a la salud y a la educación de forma uniforme, para todos los habitantes de la nación. Mientras uno de estos elementos falte no existe un real desarrollo, puede haber cualquier cosa, menos desarrollo.
¿Esta Chile cerca de esta meta? Sostengo que la economía nacional, está en un buen pie, la decisión de Andrés Velasco de ahorrar los excedentes del Cobre (el sueldo de Chile), resistida por todos nosotros, fue acertada. Ha permitido sortear esta primera fase de la crisis financiera sin mayor dificultad, salvo los elementos coyunturales como la baja del precio del cobre, el alza del Dólar (que beneficia a los exportadores). El Banco Central, ha inyectado liquidez a los mercados bancarios, sin necesidad de que se produzca la llamada “nacionalización de la banca”, ni menos la solución del año 1982, cuando el Fisco compro la deuda de las instituciones financieras, creando lo que se conoce como la “deuda subordinada”.
Pero el elemento económico, no es suficiente.
Chile sigue siendo un país pobre, en efecto 2 millones de personas vive bajo la llamada línea de la pobreza (13,87% de la población), es decir de cada 10 personas 2 no tienen que comer, ni donde dormir y están al margen de las ayudas asistenciales del Estado, y fuera del sistema educacional y sanitario. Pero de las 10 restantes, 6 solo tiene un acceso precario al sistema, o muy dificultoso y las otras 2 son las que forman parte del llamado grupo ABCD 1 y que tiene cerca del 60 % de la riqueza nacional.
Si nos insertamos en el sistema de salud, tenemos las deficiencias del Hospital Ernesto Torres Galdames, que pertenece a la capital de la región de Tarapacá y a la provincia de Iquique, que recibe las derivaciones provenientes de toda la región, compuesta además por la provincia del Tamarugal.
La no notificación a 25 portadores de SIDA, la muerte de 3 de ellos, es solo la punta del iceberg pues los problemas en el nosocomio local, han sido evidentes desde hace varios años y conocidos por todos. Pero tenia que ocurrir un hecho lamentable, para tomar medidas al respecto.
En la entrada a la comuna de Alto Hospicio, hay un Cristo con los brazos abiertos y más atrás un monolito, con 16 placas grabadas, con los nombres de igual numero de adolescentes de los Liceos más pobres de esta comuna. Todas ellas fueron violadas y asesinadas por el llamado “sicópata de Alto Hospicio”, cuyo nombre es Julio Pérez Silva, que actualmente cumple condena por 14 homicidios calificados, 2 violaciones, y un intento de asesinato, recluido en aislamiento en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de “Acha” en Arica, durante los próximos 62 años (descontando los 8 años ya cumplidos)
Su modus operandi era bastante simple, circulaba por las tomas de la ciudad o las cercanías de los establecimientos educacionales, a bordo de un vehículo de color Blanco bajo la forma de un taxi pirata. Embarcaba a las distintas adolescentes y bajo amenazas, las sacaba de la ciudad, hasta ubicarse en un sitio eriazo, y procedía a cometer su deleznable acción, posteriormente el cadáver de la joven era arrojado a un pique minero.
Sus familias, denunciaron a la policía estas desapariciones, pero no fueron oídas y en muchos casos se les decían que, “o las jóvenes se escaparon embarazadas de sus hogares, o se arrancaron con sus respectivas parejas o bien estaban en Tacna prostituyéndose, pues ahí tenían mas dinero.” Cuando toda la realidad quedo a la luz, fueron destituidos jefes policiales, otros sancionados y trasladados, toda la sociedad nuevamente se escandalizaba ante este hecho. Han pasado 8 años de aquellos luctuosos hechos y ya nadie se acuerda
En los sectores donde vivían, se cuenta que en la noche se oyen gritos provenientes de los cerros y que son de las niñas, no me extrañaría que así fuera, pues debe retumbarnos en nuestra conciencia dicha discriminación basada en el origen o en su lugar de residencia o simplemente en la forma como se vestían sus padres o la educación que ellos tenían.
Todas ellas, en base a su condición de persona, tenían derecho a un mejor tratamiento de todos nosotros, y también a la misma educación que recibimos, Derecho a formar una familia, ir a la Universidad o a un instituto o terminar el Liceo y trabajar, o simplemente a casarse. Pero esto fue cortado de raíz y a nadie le pareció importar.
Estamos perdiendo la capacidad de asombro, nada de lo que pase a nuestro alrededor pareciera preocuparnos, acá mismo en Iquique hace dos años un infante murió de hambre en una casa, mientras su madre había fallecido un par de días antes en la vía publica. Ninguno de sus vecinos, sabía ni su nombre ni el de su hijo y nadie oyó los llantos del menor.
Por eso cuando la justicia, la educación, la salud, pero también nosotros discriminamos, se termina en ese instante el Estado de Derecho, cuando una persona muere de hambre y de frío, bajo la soledad, en ese minuto se acaba la Democracia, cuando un joven no pude proseguir sus estudios por falta de recursos o cae en la drogadicción o en la delincuencia, concluye la Igualdad de Oportunidades, cuando un niño debe trabajar para llevar el pan a su casa, o un padre de familia acepta ser burrero o traficar drogas ,por que no tiene como alimentar a su familia o pagar un costoso tratamiento medico, en ese instante, entramos al gobierno de las sombras.
Nos da lo mismo lo que ocurra en nuestro alrededor, calificamos a las personas como delincuentes, drogadictos, cesantes y flojos, pero olvidamos que son seres humanos que delinquen, seres humanos que se drogan y personas que están sin trabajo. Ni siquiera, nos detenemos a pensar, cuando nos piden una moneda, ¿por que esta en esa situación?, ni cual es su nombre ni de a donde viene, tan solo le entregamos lo que nos pide de la forma mas rápida posible, por que vamos apurados o simplemente para que no nos asalte, con el pensamiento en la cabeza de ¿este flojo por que no trabaja? Si nos detuviéramos y conversáramos con el o ella, nos llevaríamos mas de una sorpresa, se los digo por que lo hago con frecuencia.
Son muchos los jóvenes, que dedican su tiempo en este don gratuito de darse por el otro, así los veo en la Noche siguiendo los pasos del P. Hurtado, dan café caliente, y un pan con mantequilla, a quien no lo tiene, construyen mediaguas en sus vacaciones, reparan techos, etc. Otro tanto, son voluntarios del Cuerpo de Bomberos, trabajan en los grupos juveniles de las distintas iglesias, o realizan voluntariados anónimos a cambio de nada, solo en la realización de un sueño, de un ideal.
Ellos son los que luchan toda una vida y los verdaderamente imprescindibles, pues son capaces de “jugársela de verdad” por la superación de la pobreza, de aportar sus talentos para que las personas se sientan cada día mas humanos, de expresar su opinión en las urnas y de vez en cuando, de dar de sus vacaciones, desprenderse del día viernes en la noche o del sábado , para permitir que otro semejante pueda dormir tranquilo en la noche, con un techo sin filtraciones, creen en el sueño de que es posible cambiar y superar las miserias de nuestra sociedad, para permitir que cada hombre sea capaz de mirar a otro hacia abajo “ solo para ayudarlo a levantarse” ( García Márquez).
Cuando esta visión sea generalizada en nuestros jóvenes, universitarios, profesionales, técnicos y gente de a pie, en ese instante podremos decir que Chile, ha sido capaz de derrotar a la pobreza, y de alcanzar el verdadero sentido del desarrollo Humano.
Pero aun Chile esta muy lejos de ser un país desarrollado.
Concluyo con las palabras del Sacerdote Católico Camilo Torres Restrepo:
“Que nos va y que nos viene estar discutiendo si Dios existe o si Dios no existe, si todos estamos convencidos que la miseria si existe. Por que encerrarnos por ahí, en los cafetines, discutiendo de si el alma es o no inmortal, cuando sabemos que el hambre es mortal …Vamos a las cosas que benefician a la clase popular colombiana, vamos a dar de comer, a dar de beber, a dar vivienda, a dar vestido, a dar educación. Por eso seremos juzgados al final de los tiempo….”
Fernando Pizarro Avalos
Nuestro país, ha sido catalogado como un ejemplo en Latinoamérica, mientras que países como Bolivia, Argentina, Perú, bordean de forma peligrosa el abismo de la ingobernabilidad, Chile es sinónimo de solvencia económica, de certidumbre en la estabilidad de los gobernantes, de probidad en todas sus áreas, etc.
Pero nadie ha sido capaz de explicar que es ser un país desarrollado. Para Eleodoro Matte, el desarrollo se produce cuando en los países existe un real respeto por las personas en los diversos niveles de vida, en esta misma línea el PNUD (Programa de las naciones Unidas para el desarrollo) en el llamado Índice de Desarrollo Humano, explica que el desarrollo requiere que en cada país, exista una equitativa redistribución del ingreso, una acceso a la salud y a la educación de forma uniforme, para todos los habitantes de la nación. Mientras uno de estos elementos falte no existe un real desarrollo, puede haber cualquier cosa, menos desarrollo.
¿Esta Chile cerca de esta meta? Sostengo que la economía nacional, está en un buen pie, la decisión de Andrés Velasco de ahorrar los excedentes del Cobre (el sueldo de Chile), resistida por todos nosotros, fue acertada. Ha permitido sortear esta primera fase de la crisis financiera sin mayor dificultad, salvo los elementos coyunturales como la baja del precio del cobre, el alza del Dólar (que beneficia a los exportadores). El Banco Central, ha inyectado liquidez a los mercados bancarios, sin necesidad de que se produzca la llamada “nacionalización de la banca”, ni menos la solución del año 1982, cuando el Fisco compro la deuda de las instituciones financieras, creando lo que se conoce como la “deuda subordinada”.
Pero el elemento económico, no es suficiente.
Chile sigue siendo un país pobre, en efecto 2 millones de personas vive bajo la llamada línea de la pobreza (13,87% de la población), es decir de cada 10 personas 2 no tienen que comer, ni donde dormir y están al margen de las ayudas asistenciales del Estado, y fuera del sistema educacional y sanitario. Pero de las 10 restantes, 6 solo tiene un acceso precario al sistema, o muy dificultoso y las otras 2 son las que forman parte del llamado grupo ABCD 1 y que tiene cerca del 60 % de la riqueza nacional.
Si nos insertamos en el sistema de salud, tenemos las deficiencias del Hospital Ernesto Torres Galdames, que pertenece a la capital de la región de Tarapacá y a la provincia de Iquique, que recibe las derivaciones provenientes de toda la región, compuesta además por la provincia del Tamarugal.
La no notificación a 25 portadores de SIDA, la muerte de 3 de ellos, es solo la punta del iceberg pues los problemas en el nosocomio local, han sido evidentes desde hace varios años y conocidos por todos. Pero tenia que ocurrir un hecho lamentable, para tomar medidas al respecto.
En la entrada a la comuna de Alto Hospicio, hay un Cristo con los brazos abiertos y más atrás un monolito, con 16 placas grabadas, con los nombres de igual numero de adolescentes de los Liceos más pobres de esta comuna. Todas ellas fueron violadas y asesinadas por el llamado “sicópata de Alto Hospicio”, cuyo nombre es Julio Pérez Silva, que actualmente cumple condena por 14 homicidios calificados, 2 violaciones, y un intento de asesinato, recluido en aislamiento en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de “Acha” en Arica, durante los próximos 62 años (descontando los 8 años ya cumplidos)
Su modus operandi era bastante simple, circulaba por las tomas de la ciudad o las cercanías de los establecimientos educacionales, a bordo de un vehículo de color Blanco bajo la forma de un taxi pirata. Embarcaba a las distintas adolescentes y bajo amenazas, las sacaba de la ciudad, hasta ubicarse en un sitio eriazo, y procedía a cometer su deleznable acción, posteriormente el cadáver de la joven era arrojado a un pique minero.
Sus familias, denunciaron a la policía estas desapariciones, pero no fueron oídas y en muchos casos se les decían que, “o las jóvenes se escaparon embarazadas de sus hogares, o se arrancaron con sus respectivas parejas o bien estaban en Tacna prostituyéndose, pues ahí tenían mas dinero.” Cuando toda la realidad quedo a la luz, fueron destituidos jefes policiales, otros sancionados y trasladados, toda la sociedad nuevamente se escandalizaba ante este hecho. Han pasado 8 años de aquellos luctuosos hechos y ya nadie se acuerda
En los sectores donde vivían, se cuenta que en la noche se oyen gritos provenientes de los cerros y que son de las niñas, no me extrañaría que así fuera, pues debe retumbarnos en nuestra conciencia dicha discriminación basada en el origen o en su lugar de residencia o simplemente en la forma como se vestían sus padres o la educación que ellos tenían.
Todas ellas, en base a su condición de persona, tenían derecho a un mejor tratamiento de todos nosotros, y también a la misma educación que recibimos, Derecho a formar una familia, ir a la Universidad o a un instituto o terminar el Liceo y trabajar, o simplemente a casarse. Pero esto fue cortado de raíz y a nadie le pareció importar.
Estamos perdiendo la capacidad de asombro, nada de lo que pase a nuestro alrededor pareciera preocuparnos, acá mismo en Iquique hace dos años un infante murió de hambre en una casa, mientras su madre había fallecido un par de días antes en la vía publica. Ninguno de sus vecinos, sabía ni su nombre ni el de su hijo y nadie oyó los llantos del menor.
Por eso cuando la justicia, la educación, la salud, pero también nosotros discriminamos, se termina en ese instante el Estado de Derecho, cuando una persona muere de hambre y de frío, bajo la soledad, en ese minuto se acaba la Democracia, cuando un joven no pude proseguir sus estudios por falta de recursos o cae en la drogadicción o en la delincuencia, concluye la Igualdad de Oportunidades, cuando un niño debe trabajar para llevar el pan a su casa, o un padre de familia acepta ser burrero o traficar drogas ,por que no tiene como alimentar a su familia o pagar un costoso tratamiento medico, en ese instante, entramos al gobierno de las sombras.
Nos da lo mismo lo que ocurra en nuestro alrededor, calificamos a las personas como delincuentes, drogadictos, cesantes y flojos, pero olvidamos que son seres humanos que delinquen, seres humanos que se drogan y personas que están sin trabajo. Ni siquiera, nos detenemos a pensar, cuando nos piden una moneda, ¿por que esta en esa situación?, ni cual es su nombre ni de a donde viene, tan solo le entregamos lo que nos pide de la forma mas rápida posible, por que vamos apurados o simplemente para que no nos asalte, con el pensamiento en la cabeza de ¿este flojo por que no trabaja? Si nos detuviéramos y conversáramos con el o ella, nos llevaríamos mas de una sorpresa, se los digo por que lo hago con frecuencia.
Son muchos los jóvenes, que dedican su tiempo en este don gratuito de darse por el otro, así los veo en la Noche siguiendo los pasos del P. Hurtado, dan café caliente, y un pan con mantequilla, a quien no lo tiene, construyen mediaguas en sus vacaciones, reparan techos, etc. Otro tanto, son voluntarios del Cuerpo de Bomberos, trabajan en los grupos juveniles de las distintas iglesias, o realizan voluntariados anónimos a cambio de nada, solo en la realización de un sueño, de un ideal.
Ellos son los que luchan toda una vida y los verdaderamente imprescindibles, pues son capaces de “jugársela de verdad” por la superación de la pobreza, de aportar sus talentos para que las personas se sientan cada día mas humanos, de expresar su opinión en las urnas y de vez en cuando, de dar de sus vacaciones, desprenderse del día viernes en la noche o del sábado , para permitir que otro semejante pueda dormir tranquilo en la noche, con un techo sin filtraciones, creen en el sueño de que es posible cambiar y superar las miserias de nuestra sociedad, para permitir que cada hombre sea capaz de mirar a otro hacia abajo “ solo para ayudarlo a levantarse” ( García Márquez).
Cuando esta visión sea generalizada en nuestros jóvenes, universitarios, profesionales, técnicos y gente de a pie, en ese instante podremos decir que Chile, ha sido capaz de derrotar a la pobreza, y de alcanzar el verdadero sentido del desarrollo Humano.
Pero aun Chile esta muy lejos de ser un país desarrollado.
Concluyo con las palabras del Sacerdote Católico Camilo Torres Restrepo:
“Que nos va y que nos viene estar discutiendo si Dios existe o si Dios no existe, si todos estamos convencidos que la miseria si existe. Por que encerrarnos por ahí, en los cafetines, discutiendo de si el alma es o no inmortal, cuando sabemos que el hambre es mortal …Vamos a las cosas que benefician a la clase popular colombiana, vamos a dar de comer, a dar de beber, a dar vivienda, a dar vestido, a dar educación. Por eso seremos juzgados al final de los tiempo….”
Fernando Pizarro Avalos
