Todo proceso de cambio lleva aparejada una ardua tarea de readaptarse a las nuevas realidades que se están viviendo. Desde las decisiones más básicas de la infancia (entre un chicle o un chocolate) hasta las más complejas, se sitúan en torno a un bien superior, la consecución del mayor desarrollo personal. Se cambia, no para reiterar lo que ya estás viviendo, sino para aspirar a algo mejor.
Es evidente que toda esta idea, es mucho más difícil llevarla a cabo en la realidad y que tras un teclado o un teléfono, es muy fácil decirlo. Claro que es así, y es mas esta afirmación no deja de ser acertada, pero esta muy ligada al conformismo humano propio del ser contemporáneo, que ha dejado de lado aquel instinto básico y profundo que lleva en su genética, la aventura, la empresa. Precisamente la palabra emprendedor viene de ahí, de quien es capaz de emprender, de realizar una determinada empresa.
Toda la historia universal esta plagado de emprendedores, desde Leonidas en la batalla de las Termopilas donde decide dar su vida en defensa de la libertad de Esparta ante la arremetida Persa, pasando por Alejandro Magno quien a los 18 años de edad ya había conquistado gran parte del viejo mundo, Moisés quien lidera el éxodo de los hebreos de Egipto hacia la tierra prometida, a pesar de ser tartamudo, Beethoven (que compuso la sinfonía Nº 9 en do mayor o más popularmente conocida como la canción de la alegría ) siendo sordo, Mozart que era acosado por la Locura, etc. Es decir cada uno de ellos emprendió algo en su vida y lo obtuvo a pesar de sus limitantes.Claro estamos acostumbrados a vivir en una sociedad donde prima la Ley del mayor beneficio al mínimo costo, pero retomar esta idea de los desafíos debe ser asumida como una opción de vida.
Es lógico, toda nueva etapa en la vida, lleva aparejado un cierto temor hacia lo nuevo y lo que no se conoce, tal como pasa con el infante que va a su primer día de clases o el anciano que cada día va a cobrar su pensión, cada cosa en la vida por lo mas ínfima que sea, está acompañada del miedo. ¿Que pasa y si fracaso? ¿Qué pasaría si me roban?, ¿y si no resulta?El miedo es necesario, pues nos recuerda que somos falibles, y te permite estar atento a lo que ocurre a tu alrededor, tomar recaudos, pero no te debe paralizar. Se cuenta la historia que uno de los hermanos Zaldivar mientras viajaba hacia el sur se estrelló en su avión, sobrevivió, pero fallecieron algunos ocupantes del aeroplano y tan pronto salio del Hospital retomo ese mismo viaje y lo hizo en avión. Es decir el miedo no puede gobernar tu vida, no es el soberano de ella. Tampoco se trata de abandonar todo a la suerte, pues esta depende de nosotros.
También en esta tarea, se acostumbra a dejar en otros la voluntad propia, que ellos decidan por mi, pero esto es un nuevo reflejo de la sociedad imperante, pues en caso que se cometa un error es mas fácil dejar en otro la responsabilidad por mis errores , “si me equivoco, es por tu culpa”, “tu me dijiste”.La vida propia, es el bien mas preciado que tienes, nadie te puede decir que hacer, que comer, que pensar, a donde ir. Se es administrador de nosotros mismos, a entera voluntad y en uno mismo recae la responsabilidad de haberlo hecho bien o mal. Soy de la profunda convicción de que en la medida, que asumas este desafió podrás tener un resultado positivo.
Se consciente de tus aptitudes, y capacidades, no por seguir la corriente te menospreciaras. Pensemos que no se destina un físico nuclear en pintar un muro de la calle los Carrera en Copiapó, así como tampoco se emplea un Mercedes Benz en acarrear animales, o trasladar madera. No eres cualquier persona, has sido dotado de aptitudes y debes sacarlas a la Luz, no las descubrirás mirando el techo o lamentándote de lo mal que te ha ido si no has sido capaz de apreciar lo bueno que hay alrededor tuyo. No hay cosa que me moleste más que ver a gente muy capaz, reducido a lo mismo.
Esta conciencia solo se alcanza, por medio del Trabajo y esfuerzo diario, en la medida que te empeñes en lo que haces, veras hacia donde puedes llegar. Tan solo está el cielo como limite.También es necesario trazar metas y objetivos a corto plazo que sean plenamente realizables, no puedo pensar en ser millonario o dueño de una multinacional en un año plazo, pues el primer objetivo es tener el sustento diario para alimentar a mi familia, cumplido esto recién ahí y solo en ese instante podré pensar en expandir mi almacén o en comprar otro taxi, y lo demás vendrá por añadidura. Si puedo pensar como objetivo, en pasar determinada cátedra que me da dolores de cabeza, en aprender ingles para enseñarlo mejor en mi sala de clases o por que me ayudará en el momento que tenga que salir a estudiar un postgrado al extranjero. Es decir en objetivos, que te permitan ir realizando cosas diferentes cada año, sin caer en la monotonía de hacer 30 años lo mismo.También hay objetivos a largo plazo, pero estos dependerán del logro de los mas básicos, pues un aforismo de interpretación jurídica dice” quien puede lo mas puede lo menos”.
En la infancia vivíamos cumpliendo metas como, aprender a caminar, andar en bicicleta, pasar de curso, etc. Si lo hacías bien en aquellos años ¿que te impide en cumplir nuevos objetivos ahora?
Pero tampoco olvidarse que debemos ser felices, y que de ves en cuando hay que pasarlo bien, jugar con tierra, sentarse en una vereda a comer un helado y andar a pie pelado.
Ser flexible conmigo mismo y con los demás. Contigo mismo por que a veces perdemos el camino y es necesario descansar, sacar conclusiones y salir adelante. Esta flexibilidad también permite ajustar tu plan de vida, cuando por diversos factores tus metas se ven atrasadas.Ser flexibles también con los demás por que vivimos en constante interacción con el resto de la personas. En suma “ningún hombre es una isla”, y así trabajamos con otras personas y muchas veces dependemos de ellas, estamos ligadas a sus éxitos pero también nos afectan sus errores. Por ello hay que tener humanidad, pues para que funcione el tejido social es importante comprender y colocarse en el lugar del otro, así entenderemos sus puntos de vista y seremos también comprendidos, fomentando la tolerancia, que no debe estar ausente en cada propósito de vida.Como postula la teoría de los filamentos, todos estamos ligados por una fina línea de hilvanes, por ello cada cosa que afecte a una persona terminará por repercutir en nosotros mismos.
Cuando estés conciente de tus talentos, capacidades y aptitudes, adquieres la convicción de colocarlos al servicio de toda la comunidad, puesto que no se trata de acumular riquezas o de desarrollar una función, sino que se busca que en el desarrollo de la vocación podamos hacer funcionar nuestro mundo de un modo más justo. Así el empresario generará más empleos, y mejor pagados, bajo condiciones laborales aceptables, beneficiándose a si mismo y a todo el colectivo social.Así la idea no es que el médico, sane a las personas basado en la simple y abundante retribución de fines de mes, sino que por el hecho de que existen almas que lo necesitan y que por lo mismo entregan su vida en sus manos. El profesor enseña por el hecho de transmitir sus conocimientos y su forma de ver la vida, a otras personas en formación.
Pero también está la vocación de seres sociales, por eso no es lo mismo quedarse en cama viendo televisión, que formar parte de las grandes reformas sociales, participar con nuestra voz, expresando ideas y luchando por un sueño. Pues toda empresa es eso la búsqueda de un sueño, el niño que aprende a andar en bicicleta lo hace por que lo quiere pasar bien, pero además por que quiere tener un horizonte más amplio que su casa, su barrio y su ciudad.
Concluyo con señalar que quien no tenga ideología política, carece de sueños y de un ideal de ver a un país mejor y que difícilmente podrá ser capaz de articular una plan de vida, sino tiene una idea de país, de ciudad, de un trabajo y de una vocación que mire hacia el bien común, pues Santo Tomás decía que bien el común era el “bien de todos al cual todos contribuyen y todos participan.”
Atte.Fernando Pizarro Ávalos.
Societas Grupo de filosofía y Política.
