
"Tengo un amigo muy inteligente, que decía que la vida en parte es una travesía por el desierto, en algún momento de tu vida, y por las circunstancias de ésta en sí, tienes que realizar ese viaje duro, pero con salida. Puede ser la carrera, una disciplina deportiva, el asentamiento a un trabajo, un desempleo, una separación, etc., y curiosamente en el camino, con la incertidumbre a la que te tienes que enfrentar surge un cactus que otro, o esa mosca cojonera, que no da la cara por cobardía, pero insiste en que el camino que tienes que recorrer se te vuelve más duro, con contrariedades complejas, y si puede te minará la resistencia. Pero el vencimiento es cuestión de fe en si mismo, y en sujetarse como una lapa a la roca del mar a los valores del vencimiento: orden, disciplina, capacidad de sufrimiento, saber esperar y saber continuar. Como diría mi pequeña cuando me cuenta la experiencia de los Tres Cerditos, el más seguro y maduro, fue infranqueable. Es bueno atravesar un desierto, o varios, después se ve la vida con unos conceptos hermosos, es como un disfrutar de todo lo sano con más plenitud, y con mucha paz. Ya que con las dificultades pasadas tuviste tiempo a pensar, a conocerte en profundidad, a superarte, y sobre todo a vencer. Mi enhorabuena a los que realizaron con éxito sus travesías, el esfuerzo realizado compensa con creces lo logrado; los que quedan vencidos no saben lo que se perdieron."
Vicente Fdez.-Pedrera Morell - Vigo
